jueves, 1 de octubre de 2020

AKELARRE (2020)


CUIDADO CON LA BRUJAS


PAÍSES: España-Argentina-Francia (2020)
DIRECCIÓN: Pablo Agüero
FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO DEL DIRECTOR: 13 de mayo de 1977, Mendoza (Argentina)
INTÉRPRETES: Amaia Aberasturi, Álex Brendemühl, Daniel Fanego, Daniel Chamorro, Iñigo de la Iglesia, Yune Nogueiras, Asier Oruesagasti, Elena Uriz, Garazi Urkola, Jone Laspiur, Irati Saez de Urabain, Lorea Ibarra
GUIONISTAS: Pablo Agüero, Katell Guillou
BASADA EN: El libro “Tratado de la inconstancia de los malos ángeles y demonios” escrito por el juez Pierre de Lancre , y publicado en 1612
FOTOGRAFÍA: Javier Agirre Erauso
MÚSICA: Maite Arrotajauregi, Aránzazu Calleja
GÉNERO: Drama
PRODUCCIÓN: Sorgin Films, Tita Productions, Kowalski Films, Lamia Producciones, La Fidèle Production
DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Avalon Distribución
DURACIÓN: 90 minutos


SINOPSIS:
País Vasco, 1609. Los hombres de la región se han ido a la mar. Ana participa en una fiesta en el bosque con otras chicas de la aldea. El juez Rostegui, encomendado por el Rey para purificar la región, las arresta y acusa de brujería. Decide hacer lo necesario para que confiesen lo que saben sobre el akelarre, ceremonia mágica durante la cual supuestamente el Diablo inicia a sus servidoras y se aparea con ellas. 
 (Fuente de la sinopsis y el cartel: Avalon Distribución)
 (Fuentes de las imágenes: Avalon Distribución, Zinemaldia, Sensacine, RTVE, EiTB)
 (Fuentes de la información de la película: Filmaffinity, Avalon Distribución, IMDb, Wikipedia)


CRÍTICA:
El quinto largometraje dirigido en solitario por el argentino Pablo Agüero, es una historia que se desarrolla en el País Vasco en el siglo XVII y que aborda de manera sencilla, dando prioridad a los aspectos técnicos y artísticos, una historia en donde el juez Rostegui acude a la zona junto a su consejero para investigar los posibles casos de brujería. La propuesta, una coproducción de Argentina, España y Francia, está inspirada libremente en el libro “Tratado de la inconstancia de los malos ángeles y demonios” escrito por el juez Pierre de Lancre, que interrogó a muchas personas llevando a mujeres a la hoguera en el País Vasco francés, y que posteriormente publicó en 1612. 
Nos encontramos con una notable película española que se presentó a concurso en la pasada edición del Festival de cine de San Sebastián (en donde Agüero presentó hace 5 años "Eva no duerme (2015)"), y que aborda el asunto desde la minuciosidad y la sencillez, sin necesidad de complicar el tema central, sino que lo hace de manera intimista y con un ritmo pausado. 


La historia comienza con una escena en donde vemos a un grupo de jóvenes mujeres celebrando unos bailes tradicionales a la hoguera del fuego, para posteriormente presentarnos a una persona que acaba de llegar al lugar, el juez Rostegui al que van introduciendo poco a poco en el asunto central, en unas conversaciones en donde están presentes su consejero y el cura de la zona, el padre Cristóbal. 
La película no necesita de grandes giros ni sorpresas ya que, desde el primer momento tenemos las cosas claras, el director muestra el asunto desde una mirada femenina, la de esas mujeres que no dudan en esconder la realidad pese a que les pueda costar ser encarceladas y acabar en la hoguera. El cineasta argentino filma muchas situaciones con la cámara cercana a los personajes, y la fotografía de Javier Agirre es de calidad, lo que ya demostró en "Handia (2017)" y "La trinchera infinita (2019)", por la primera ganó el Goya y por la segunda fue candidata al cabezón. El trabajo del técnico vasco es fundamental en el buen funcionamiento del proyecto, ya que ayuda a meternos en la esencia del lugar con el empleo de una luz natural que luce mucho en el proyecto. 


La película debería estar nominada en muchos apartados en la próxima edición de los premios Goya ya que, además de las de fotografía, es de gran nivel en apartados artísticos como dirección artística, diseño de producción, vestuario y maquillaje y peluquería. 
Dejo para el final el excelente reparto, que funciona bastante bien, encabezado por un Álex Brendemühl en el papel de Rostegui, en una de las mejores interpretaciones de su carrera, en una actuación contenida, pero al mismo tiempo intensa y creíble. Daniel Fanego, un habitual de otros trabajos del director, vuelve a bordar su personaje secundario, y es el que aporta las dosis de ironía. Pero el gran descubrimiento es el trabajo de las jóvenes intérpretes, que lo hacen bastante bien, en especial Amaia Aberasturi que interpreta a Ana. La actriz española de 23 años borda su personaje, plantando cara a Bremdemühl, en unas escenas en donde ambos nos regalan unos momentos interpretativos de nivel.
El principal acierto de la película es que cuenta una historia de manera sencilla y fácil de seguir en 90 minutos, sin necesidad de grandes giros argumentales, y puede tener su público, en especial los que disfrutan con el cine más intimista sin escena de acción.


LO MEJOR: La fotografía y su calidad técnica y artística. Las interpretaciones de Álex Brendemuhl y Amaia Aberasturi.
LO PEOR: Cuesta entrar en la historia.

CRÍTICAS EN BLOGS ESPECIALIZADOS:

Pedro de Frutos en El Ónfalos

Pedro de Frutos en Coveralia

Ricardo Pablo López en Destino Arrakis

Yolanda Aguas en Cinet Farö

Iker Elduayen en Los Lunes Seriéfilos

Julio González en Cinezin



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DÍAS DE CINE:

NOTAS DEL DIRECTOR:
Este proyecto nace de un sentimiento de injusticia. La casi totalidad de las obras de ficción que tratan el tema de la caza de brujas perpetúan los clichés misóginos impuestos por la inquisición, sugiriendo que en el origen de los juicios y condenas habría verdaderos actos de brujería. En 2008, al leer “La Bruja” de Jules Michelet, descubrí un camino posible para reivindicar a esas mujeres libres e independientes que el sistema represivo de la monarquía clerical condenó injustamente a la hoguera y al olvido. De inmediato supe que la temática sería la construcción del mito del Akelarre. Mostrar cómo un juez como Pierre De Lancre inducía a sus prisioneras a encarnar sus propios fantasmas de hombre. Durante el largo proceso de desarrollo del proyecto, me encontré con mucha gente que no comprendría qué resonancia podría tener en el siglo XXI esta historia de 1609. 
Con el tiempo, los movimientos feministas vinieron a refrescar la memoria y poco a poco esta denuncia de la estigmatización de la mujer se volvió vital. En la preparación de la película, me interesó especialmente el conflicto entre un actor carismático y una adolescente desconocida. También el contraste entre la amenaza de la tortura y la hoguera, por un lado, y la alegría de vivir y el delirio en la búsqueda inquisitorial del juez, por el otro. Buscaba que una película tan lóbrega fuera sin embargo luminosa. Y no ha hecho falta recurrir a lo sobrenatural. Considerado en todo su esplendor, el mundo natural es de por sí suficientemente inquietante y mágico. La identidad local es otro aspecto que me motivó desde el comienzo, tanto políticamente como estéticamente. 
Hubo en la caza de brujas una voluntad clara de uniformizar el mundo, aplastando a las minorías y eliminando toda posible diferencia de religión, de cultura y de costumbres. Los bretones, los cátaros y otros muchos pueblos europeos sufrieron invasiones y prohibiciones. También el País Vasco, y es justamente en esta tierra donde Pierre De Lancre, el más barroco y literario de los in-quisidores, desarrolló su akelarre Pablo Agüero fantasmático, llegando a hacer cantar y danzar a supuestas brujas que lo perturbaban por su juventud, libertad y belleza. Por eso, a pesar de que agregaba una dificultad suplementaria al financiamiento y la difusión, decidí que esta película debía ser rodada en Euskadi, con actrices locales que hablan en euskera, y utilizando incluso algunas localizaciones donde realmente sucedieron ciertos episodios de la historia real. Uno de mis principales propósitos fue evitar la rigidez típica de las películas de época. Yo mismo crecí en una cabaña sin electricidad ni agua corriente, exactamente como en el siglo XVII, pero en la Patagonia. Entonces, conjurábamos el frío, la miseria y el miedo en esas explosiones de alegría. Mi identificación es total. Para mí, estas chicas todavía están vivas. Eso es lo que me interesa captar en ellas: la vida, ese trance febril y a la vez pletórico.
 (Fuente del texto: Pressbook-Avalon Distribución)


TRAILER:


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