domingo, 21 de octubre de 2018

EL FOTÓGRAFO DE MAUTHAUSEN ( 2018 )


FOTOGRAFIANDO EL HORROR NAZI


PAÍS: España ( 2018 )
DIRECCIÓN: Mar Targarona
FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO DEL DIRECTOR: 30 de Marzo de 1953, Barcelona ( España )
INTÉRPRETES: Mario Casas, Alain Hernández, Frank Feys, Rubén Yuste, Richard van Weyden, Adrià Salazar, Eduard Buch, Stefan Weinert, Luka Peros, Nicola Stojanovic Macarena Gómez
GUIONISTAS: Roger Danès, Alfred Pérez Fargas
BASADA EN: Hechos reales de 
Francesc Boix y otros ciudadanos españoles en Mauthausen
FOTOGRAFÍA: Aitor Mantxola
MÚSICA: Diego Navarro
GÉNERO: Thriller
PRODUCCIÓN: FilmTeam, Institut Català de les Empreses Culturals ( ICEC ), Radio Televisión Española ( RTVE ), Rodar y Rodar Cine y Televisión, Televisió de Catalunya ( TV3 ), We Produce 2017
DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Filmax
DURACIÓN: 110 minutos



SINOPSIS:
Con la ayuda de un grupo de prisioneros españoles que lideran la organización clandestina del campo de concentración de Mauthausen, Francesc Boix ( Mario Casas ), un preso que trabaja en el laboratorio fotográfico del campo, arriesga su vida al planear la evasión de unos negativos que demostrarán al mundo las atrocidades cometidas por los nazis en el infierno del campo de concentración austríaco. Miles de negativos que muestran desde dentro toda la crueldad de un sistema perverso. Las fotografías que Boix y sus compañeros lograron salvar, fueron determinantes para condenar a altos cargos nazis en los juicios de Núremberg en 1946. Boix fue el único español que asistió como testigo. 
 ( Fuente sinopsis, cartel e imágenes: Filmax )
 ( Fuentes información de la película: Filmaffinity, Filmax, IMDb, Wikipedia )


CRÍTICA:
La productora, guionista y cineasta barcelonesa Mar Targarona nos presenta su tercer largometraje, una historia real que tuvo lugar durante la II Guerra mundial en uno de los campos de concentración, el de Mauthausen-Gusen en Austria, en donde un grupo de españoles se encuentran junto a los presos comunes, obligados a colaborar con ellos. El protagonista de la historia es Francesc Boix, un fotógrafo comunista que tuvo que exiliarse de España y que gracias a sus habilidades para plasmar en imágenes lo que estaba sucediendo fue reclutado por los nazis para que fotografiara los momentos que las SS creían era necesario tener documentado. En ese lugar tiene que convivir con otros ciudadanos españoles y de otras nacionalidades, y tiene que contemplar las crueldades de las acciones de esos criminales nazis. 


La película retrata el día a día en ese lugar y después de una parte inicial en donde nos presentan a los diferentes personajes, se plantea un plan para retratar a los nazis utilizando las fotografías filmadas por el protagonismo, en donde quedaban plasmadas las atrocidades de los miembros de las SS.
La propuesta plantea un asunto interesante, pero a la hora de desarrollarlo se vuelve bastante monótono, por querer ser demasiado minucioso a la hora de retratar de la manera más precisa lo sucedido dando demasiados detalles y adolece una falta de ritmo y de alargarse en exceso. El proyecto mantiene el interés hasta el final porque lo que se plantea es atractivo, por la calidad artística y por unas interpretaciones bastante solventes, en especial la de Mario Casas en el papel del protagonista que tiene que hablar alemán en muchas escenas de la película, y que adelgazó 12 kilos para dar vida al fotógrafo español. Los secundarios cumplen tanto los que interpretan a los presos españoles como a los soldados alemanes. 


Una película que sirve para poner de manifiesto la crueldad nazi, y para dar a conocer un hecho real con protagonismo español, pero sin ser mala creo que desaprovecha el asunto central para haber desarrollado una trama más interesante. A destacar la dirección de fotografía de Aitor Mantxola, el diseño de vestuario de Mercè Paloma y el diseño de producción de Rosa Ros. 
Una propuesta que puede tener su público, y ya sabemos que Mario Casas tiene muchos seguidores sobre todo dentro del público femenino. No se vayan al terminar la película porque merece la pena quedarse a los primeros minutos de los títulos de crédito en donde nos muestran imágenes de archivo reales de la época mientras escuchamos de fondo una bonita canción.


LO MEJOR: La recreación de la época. Los títulos de crédito finales.
LO PEOR: La parte central es demasiado plana y repetitiva.

CRÍTICAS EN BLOGS ESPECIALIZADOS:

Guillermo Navarro en Habladecine

Pedro de Frutos en El Ónfalos

Pedro de Frutos en Coveralia



PODCASTS:





DÍAS DE CINE:
NOTAS DE LA DIRECTORA:
Nací en 1953, ocho años después del fin de la 2ª Guerra Mundial, a veces, tengo la sensación de que me salvé de vivirla por los pelos. De niña no fui consciente de ello, fue algo que creció progresivamente a medida que me hacía mayor y devoraba películas que trataban el tema. Al principio, entre aquellos hechos y yo, existía la distancia que proporciona lo ficticio. En los años 70 vinieron los documentales, libros y algo más de madurez, que me permitieron entender paulatinamente la magnitud de los hechos. La 2ª Guerra Mundial fue un vórtice de terror y crueldad que cambió el mundo de forma radical. Fue una carnicería tan catastrófica que ha dejado una profunda cicatriz en el subconsciente colectivo europeo. El régimen nazi provocó sesenta millones de muertos en Europa. Una ideología incomprensible y, en cambio, uno de los aspectos que más me fascinan de todo el conflicto. Hay algo en el nazismo que me resulta, sencillamente, alienígena. A pesar de mi interés por el tema a lo largo de los años, es algo que no comprenderé jamás. El tratamiento de alguno de los personajes de las SS me ha servido como ejercicio para explorar el lado oscuro de la humanidad. Por eso creo que esta película es importante, porque creo que empezamos a olvidar y, como europeos y sobretodo como seres humanos, no nos lo podemos permitir. 
Hay algunas películas excelentes sobre campos de concentración. De todas ellas, mi favorita es la magnífica La Lista de Schindler, con la que Spielberg consiguió retratar los aspectos más desgarradores del holocausto. Pero él no lo contó todo. En los campos, aparte de judíos, había soldados polacos, rusos, gitanos, homosexuales…españoles. Mauthausen y los subcampos que dependían de él recibieron el mayor número de prisioneros españoles. En total fueron encerrados allí 7.532, de los que murieron 4.816. Las hazañas heroicas de estos jóvenes no son de dominio público y deben reivindicarse y ser sacadas a la luz. 


Me emocionó saber que Francesc Boix, el protagonista de la historia, y un grupo de valientes, conservaron y sacaron del campo, bajo pena de muerte si los descubrían, toda una serie de negativos fotográficos. Gracias a esos negativos quedaron impresas para la posteridad las atrocidades cometidas por las SS. Es impactante ver a Francesc Boix declarando en los juicios de Núremberg, señalando a los verdugos, acusándolos con pruebas de que ellos sí sabían lo que ocurría en esos campos. Es un ejemplo real e histórico en el cual los villanos son llevados ante la justicia por la valentía de unos pocos. Con esta película quiero honrar a esos héroes y a todas las víctimas de Mauthausen. El guion, escrito por Roger Danés y Alfred Pérez-Fargas, es excelente y nos muestra muchas de esas cosas aún desconocidas sobre los campos, además de describir unos personajes humanos sufriendo en sus propias carnes los conflictos morales de colaborar o morir, convertirse en héroes o sobrevivir.
Como cineasta me fascina el papel que juega la fotografía en la historia, como metáfora del arte en general, y del cine en concreto. El rol del acto fotográfico sirve para hablar del arco de transformación del personaje de Boix. Al principio de la historia las fotografías de Boix juegan un rol pasivo, incluso cómplice de los mecanismos del campo. El propio Boix, dentro de la jerarquía del campo, es un prisionero privilegiado. Pero, a medida que el personaje cobra conciencia de lo que ocurre en Mauthausen, la fotografía se convierte en algo activo y subversivo. La importancia del tema me llevó a la conclusión de que la realización de la película necesitaba de una puesta en escena escrupulosamente veraz y sobria. La imagen es de calidad, con unos movimientos de cámara pausados y contundentes. Explico una historia para que la vea el máximo público posible hoy, por eso se ha evitado el grano, la cámara en mano y el teñido sombrío del negativo en la postproducción y cualquier modernidad que nos sacase de la historia. Cada departamento en la película ha trabajado duramente. Estoy muy agradecida por ello, pero no puedo dejar de mencionar especialmente al equipo de Arte y Vestuario, hicieron una labor de investigación exhaustiva, cada traje, uniforme, todo, pensado y hecho al detalle. El equipo de Arte trabajó cuidadosamente para calcar lo original, fichas de preso hechas a mano, el interior de los barracones, los estandartes Nazis, todo. Gran parte de la película está rodada en plató, parte de los exteriores en Hungría, y cuando veas la película, estarás, y disculpadme por ello, en Austria de 1941. 


Trabajar con los actores ha sido un auténtico privilegio. Todos estaban muy motivados por el tema que tratamos y dieron lo mejor de si mismos. Muchos también hicieron régimen para mantener esas caras famélicas. Pero lo de Mario Casas fue increíble. Antes del rodaje, pasó varios meses haciendo dieta, perdiendo 15Kg, y durante el rodaje apenas comía un poco de pescado hervido al medio día y lo mismo para cenar, además del cansancio, el frío y la concentración que exige el trabajo de actor. Su entrega fue máxima y creo que está brillante en la película, sabiendo mezclar los momentos trágicos con los momentos de humor que, aunque pocos, hay algunos. Creo que ha acertado totalmente con la construcción del personaje, metiéndose en sus “huesos”, y me siento muy orgullosa del resultado.
 ( Fuente del texto: Dossier de prensa-Filmax )



TRAILER:




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