lunes, 5 de noviembre de 2018

BIENVENIDA A MONTPARNASSE ( 2017 )


EMPEZAR DE CERO


PAÍSES: Francia-Bélgica ( 2017 )
TÍTULO ORIGINAL: Jeune femme ( Montparnasse Bienvenue )
DIRECCIÓN: Léonor Serraille
FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO DE LA DIRECTORA: 1986, Lyon ( Francia )
INTÉRPRETES: Laetitia Dosch, Souleymane Seye Ndiaye, Grégoire Monsaingeon,Jean-Christophe Folly, Nathalie Richard, Arnaud de Cazes, Ahmed Zirek, Philippe Lasry, Marie Rémond, Jean-René Lemoine, Bélinda Saligot, Philippe Vincent, Agathe Desche, Philippe Ferreira Gonçalo, Lou Valentini, Léonie Simaga
GUIONISTAS: Clémence Carré, Bastien Daret, Léonor Serraille
FOTOGRAFÍA: Émilie Noblet
MÚSICA: Julie Roué
GÉNERO: Drama
PRODUCCIÓN: Blue Monday Productions, Centre National de la Cinématographie, Arte / Cofinova 12, Cinémage 11, Région Ile-de-France
DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: La Aventura Audiovisual
DURACIÓN: 97 minutos
PREMIOS: 10 Premios, incluyendo uno en el festival de Cannes 2017


SINOPSIS:
Paula vuelve a París tras un largo periodo fuera, con su gato bajo el brazo, nada de dinero en el bolsillo, y nadie a quien poder llamar. Pero ella está decidida a tomar las riendas de su vida. A lo grande.
Bienvenida a Montparnasse es la ópera prima de la directora Leonor Serraille, que ganó la Cámara de Oro en el Festival de Cannes. Paula, protagonizada por una espectacular Laetitia Dosch, que se alzó con el premio a la Mejor Actriz en el Festival de Valladolid, es una joven excéntrica e impulsiva que nos muestra cómo es sentirse sola en el mundo y cómo superarlo.
 ( Fuente sinopsis, cartel e imágenes: La Aventura Audiovisual )
 ( Fuentes información de la película: Filmaffinity, La Aventura Audiovisual, IMDb, Wikipedia )


CRÍTICA:
La directora Léonor Serraille presenta su primer largometraje, tras estrenarse hace un año con el mediometraje “Body”. La película fue presentada en Un Certain Regard, la sección de los más noveles dentro del Festival de cine de Cannes, donde obtuvo la Cámara de Oro a la mejor opera prima. También estuvo presente en la sección oficial del Festival de cine de Valladolid del año 2017 donde gano el premio a la mejor actriz. Nos presenta una película donde también escribe el guion sobre el mundo de las mujeres.


Cuenta la historia de Paula, una joven que se encuentra sola en París, de vuelta tras una larga ausencia, no encuentra su sitio y todas las puertas se le cierran. No tiene donde dormir, sin trabajo y sin dinero y con la única compañía de el gato de ex. La protagonista debe madurar de forma muy rápida y tiene que hacerse cargo de ella misma y saber qué es lo que quiere hacer en la vida.
La protagonista es una mujer egoísta, maleducada, entrometida y mentirosa. Pero poco a poco se irá ganando el cariño del espectador cuando se vaya quitando capas y vaya mostrando su personalidad. La directora consigue con unos planos cortos y con la cámara en mano mostrarnos al personaje desde una perspectiva muy cercana, pero en ningún momento pretende saber la capacidad psicológica de la protagonista.



Lo bueno que tiene la cinta es que no pretende dar respuestas, lo deja un poco todo en el aire, todo se desarrolla en un corto período de tiempo, el resto de personajes que rodean a la protagonista no empatizan muy bien con ella y no tienen tiempo para escuchar sus problemas y sus tonterías.
Es una película bastante recomendable para todo tipo de espectadores, donde se van mezclando momentos dramáticos con otros más simpáticos. Es un continuo estudio de la actriz protagonista con sus continuos altibajos.
Puntuación: 7/10



LO MEJOR: Laetitia Dosch.
LO PEOR: Cuesta un poco entrar en ella.
( Crítica escrita por Christopher Laso )

CRÍTICAS EN BLOGS ESPECIALIZADOS:

Pedro de Frutos en El Ónfalos

Pedro de Frutos en Coveralia


PODCASTS:






DÍAS DE CINE:
NOTAS DE LA DIRECTORA:
Rodé esta película porque quería retratar el personaje de una mujer confrontada a la soledad de la gran ciudad durante el invierno. En el día a día me suelo sentir atraída por gente con personalidades fuertes y muchas contradicciones. Nos sorprenden y descolocan, incluso si no son fáciles, están rebosantes de vida y ternura. Soy muy aficionada a esas personalidades fuertes y a la vez vulnerables, que suelen acabar traicionadas por sus propias cualidades y ennoblecidas por sus aparentes defectos. Quería abordar el tema del amor como esa sed nunca saciada, un pozo a llenar de todo o nada. Entre este “todo o nada” se suele combinar la esperanza, el vivir en el límite, con sus caídas e implosiones.
Cuando el personaje de Paula fue tomando forma, también lo hizo el guion de una película dirigida por un personaje principal. Mi ambición era relatar su viaje caótico en un contemporáneo y resolutivo París que es hostil y buen anfitrión al mismo tiempo, pero por encima de todo quería estar segura de que ella lo conseguía, fuera como fuese. En otras palabras, una mujer fuerte que nos arrastra irresistiblemente a la vorágine de su vida, pero que sale de ella libre. Mi intención era entrar en la vida de Paula y las circunstancias tan difíciles en las que se encuentra para poder estar en el corazón de su gradual metamorfosis, la que marca su transición de niña a mujer y su evolución del estatus de objeto al de sujeto.
Esta película está diseñada en conveniencia con la construcción interna de su personalidad. Como si se fueran sacando las capas de una cebolla, el personaje de Paula empieza a tomar forma y a revelarse a través de varios encuentros con una sarta de diferentes hombres y mujeres. Ahí es donde su exuberancia por la vida, sus numerosas formas de interactuar, adaptarse, pasar de todo y volver sobre sus pies tienen lugar. Paula tiene una interminable energía infantil y una inocencia de turista. Como un pequeño animal, está destinada a una exhaustiva búsqueda para salir de su zona de confort. Demuestra una variedad de características que la gente madura considera que hay que dejar atrás: fervor, humor, rebeldía, libertad. Esta alegría de vivir era lo que realmente quería representar. 
 ( Fuente del texto: Pressbook-La Aventura Audiovisual )


ENTREVISTA A LA DIRECTORA:
La película se llama originalmente Jeune Femme (joven mujer), pero se podría haber llamado “Jóvenes mujeres” ya que el equipo estaba formado al completo por mujeres.
En Body, mi mediometraje, conté con la mayor parte de mis compañeras de La Femis Film School en el rodaje y, como aprecié tanto su trabajo y la energía colectiva, continuamos trabajando juntas. No fue una decisión deliberada tener un equipo entero de mujeres, pero ahora que ha resultado ser así estoy muy orgullosa: es importante tener un número cada vez mayor de mujeres en puestos clave.
Este hecho enriqueció enormemente el rodaje. Para muchas de nosotras era nuestra primera película y estábamos muy entusiasmadas y comprometidas. Trabajamos con gran libertad, incluida la puesta en escena. Yo tendía a empezar con planos secuencia (una extensión natural de mi escritura) pero después, con la montadora, acabábamos con un tipo de aproximación completamente diferente, con muchos cortes (como un trabajo de entrevista): en cada paso del camino intenté hacer que todas se sintieran libres para proponer y probar cosas nuevas. El ritmo intenso de rodaje nos continuaba forzando a encontrar soluciones y estar activas. Trabajar como en una tormenta constante fue liberador. El rodaje fue como el personaje principal: dinámico y exuberante. 

Esta libertad puede dar la impresión de que algunas secuencias estaban improvisadas.
Y en realidad era todo lo contrario. El guion era muy denso y extremadamente detallado. Originalmente tenía 140 páginas y tras las fases de reescritura y montaje nos fuimos centrando alrededor de Paula. Disfruto mucho la fase de escritura. Estudié literatura y al principio pensé que iba a ser escritora. Era cuando me saltaba las clases para ir al cine y cuando vi Shara (2003) de Naomi Kawase y El sabor del té (2004) de Katsuhito Ishii, que me di cuenta que iba a hacer algo más aparte de la literatura. Pero escribir diálogos es aún un gran placer para mí.
Poner a una mujer en una ciudad no era suficiente, tenía que inventarme una jerga personal para mi personaje, que es elusiva al principio, pero brava. También quería mostrar a las personas que dicen sin miedo lo que quieren cuando es necesario. Había un poco de improvisación, pero solo cuando era necesario para ciertas escenas, como las escenas con la niña. Por supuesto las actrices y el equipo hacían sugerencias que me hacían adaptar el guion y los diálogos constantemente. Por ejemplo, a Laetitia Dosch se le ocurrió el original peinado de Paula para tapar su cicatriz cuando entra en la tienda. Pero por lo demás me daba la impresión que Laetitia quería trabajar con un texto preciso. 


La película, sin embargo, empieza con ruidos más que con diálogo real.
La introducción de Paula al espectador es como una colisión frontal y fue todo un desafío construir algo entrañable sobre esta embestida. Pensé en su arco de personaje como si fuera la transformación de un animal en una persona. Ella parte de una falta de autocontrol prácticamente bestial para terminar con un cierto nivel de autoconciencia y robustez.


¿ Tenías a Laetitia Dosch en mente al escribir Bienvenida a Montparnasse ?
No tenía una actriz específica en mente. Tras ver La batalla de Solferino (2013) y unos vídeos de internet espectaculares, quería conocerla. Parecía tener un aire a ciertas características de Paula. Pero fue nuestro encuentro, su personalidad la que me hizo hacer algunos cambios en el personaje. Cuando busqué sobre ella en Google quedé atrapada y fascinada por el contraste entre las fotos súper glamurosas que tenía y otras que no lo eran en absoluto. De hecho estaba buscando una actriz que pudiese con el rango emocional del personaje pero que a la vez pudiera contradecir lo que estaba en guion. Laetitia no puede ser encasillada, tiene mucha fuerza y alegría, es exuberante, pero yo podía ver también la tristeza que corresponde al dolor emocional de Paula, su lado oscuro y roto. Me recordaba a Patrick Dewaere y Gema Rowlands. Tenía la misma habilidad de ser transportada de un estado a otro, de bruta energía a melancolía, esto me conmovió. Laetitia es como un instrumento de múltiples cuerdas. Puede ser una femme fatale o el contrario absoluto: adolescente, infantil.


¿ Por qué elegiste un título tan genérico ? Jeune Femme (joven mujer).
Me había imaginado a Paula fotografiada por Joaquim con un sombrero amarillo y el título de la foto era “Joven mujer con sombrero amarillo”, como si fuera un cuadro. Paula cuestiona esta fría abstracción de ella, no puede soportarlo. Cuando el psiquiatra le dice: “eres una mujer joven liberada” ella se cabrea mucho con la expresión. Es también el simple hecho de que yo me pregunto constantemente qué significa ser una mujer joven. Estamos obligados a encajar en algún molde, una identidad, una definición. “Mujer joven” debería ser una expresión libre de nociones preconcebidas, deliberadamente indefinida. Paula, como la película, está tratando de encontrar su libertad, su propia personalidad. Pero el título internacional de la película Bienvenida a Montparnasse tiene que ver con el hogar de Paula, el barrio de Montparnasse en París donde hace vida. Es donde yo viví cuando llegué a París por primera vez con 18 años. Esa es la ironía del “bienvenida” porque Paula no es bienvenida en ningún sitio. 
 ( Fuente del texto de la entrevista: Pressbook-La Aventura Audiovisual )  


TRAILER:

( CRÍTICA DE CHRISTOPHER LASO )


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