jueves, 1 de febrero de 2018

SIN AMOR ( 2017 )


LA DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA TRADICIONAL


PAÍSES: Rusia-Francia-Bélgica-Dinamarca ( 2017 )
TÍTULO ORIGINAL: Nelyubov
DIRECCION: Andrey Zvyagintsev
FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO DEL DIRECTOR: 6 de Febrero de 1964, Óblast de Novosibirsk ( Rusia )
INTÉRPRETES: Maryana Spivak, Aleksey Rozin, Matvey Novikov, Marina Vasilyeva, Andris Keishs, Alexey Fateev
GUIONISTAS: Andrey Zvyagintsev, Oleg Negin
FOTOGRAFÍA: Mikhail Krichman
MÚSICA: Evgueni Galperine, Sacha Galperine

GÉNERO: Drama
PRODUCCIÓN: Fetisoff Illusion, Non-Stop Productions, Why Not Productions, Senator Film Produktion. Arte France Cinéma, Les Films du Fleuve
DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Golem Distribución
DURACIÓN: 128 minutos
PREMIOS: 14 Premios, incluyendo uno en el festival de Cannes de 2017



SINOPSIS:
Zhenia y Boris están en medio de un divorcio en el que prima el resentimiento, la frustración y las recriminaciones. Los dos se han embarcado en una nueva vida con otra pareja y esperan con impaciencia el momento en que puedan pasar página, empezar de nuevo, incluso si eso implica abandonar a su hijo Aliosha, de doce años. Hasta el día que el niño desaparece después de ser testigo de otra de sus terribles discusiones.
 ( Fuente sinopsis y cartel: Image.net-Golem Distribución )
 ( Fuentes imágenes: Image.net-Golem Distribución, Sensacine )
 ( Fuentes información de las películas: Filmaffinity, IMDb, Golem Distribución )


CRÍTICA:
Andrey Zvyagintsev nunca defrauda y en un año como el 2017 en donde grandes directores han rodado películas de limitada calidad en relación al resto de su filmografía, y me refiero a nombres como los de Haneke, Todd Haynes, Lynne Ramsay o Woody Allen. El director ruso nos presenta su quinto largometraje, y de nuevo vuelve a mostrarnos una situación familiar de gran dureza, y al mismo tiempo sirve para criticar a su país y al funcionamiento de los sistemas públicos, así como la pérdida de la unidad familiar y el individualismo y egoísmo de gran parte de la sociedad moderna, que ni siquiera siente cariño por sus propios hijos. En " El regreso ( 2003 ) " o " Elena ( 2011 ) " ya aparecían los problemas familiares, y en el caso de su ópera prima y primera obra maestra los niños también eran protagonistas.
La cinta inició su carrera en el pasado festival de cine de Cannes, en donde es un habitual, y fue muy bien recibida tanto por la crítica como por el jurado presidido por Pedro Almodóvar que la premió con el premio del jurado del certamen francés. Posteriormente se pudo ver en el festival de Toronto en una proyección especial y en el de San Sebastián, ya que formó parte de la sección Perlas de la 65ª edición del Zinemaldia. 


Ha sido una de las grandes protagonistas de la carrera de premios norteamericanos, cuya culminación ha sido su nominación en los Globos de oro ( en donde fue derrotada por " En la sombra ( 2017 ) " de Fatih Akin ) y los Óscar 2018. Tiene bastantes posibilidades de llevarse el premio Óscar en su segunda nominación, lo que sucedió con su anterior trabajo, " Leviatán ( 2014 ) ", aunque tiene dos rivales de gran fuerza, " The Square ( 2017 ) ", la otra película europea del año y que derrotó a " Loveless " en Cannes y los premios del cine europeo, y la película chilena " Una mujer fantástica ( 2017 ). En los EFA ( Premios del cine europeo ) fue premiada en los apartados de fotografía y banda sonora, ambos de manera merecida ya que están muy bien integradas en la trama y son sellos de identidad de la película.
La cinta se inicia con una larga escena que sigue a un joven de 12 años, Aliosha, desde su salida del colegio, en un recorrido hasta llegar a su casa, y que no tiene diálogos, pero sí una música potente, y un detalle importante para el posterior desarrollo de la trama, una que se desarrolla junto a un árbol. En ese largo plano en movimiento hay una metáfora cuando vemos a unos patos moverse en el llago, y se puede observar que esa familia no está unida, lo que posteriormente se puede extrapolar a los padres del niño protagonista. 


La cinta va desmenuzando las vidas privadas de Zhenia y Boris, que están en periodo de separación, y que al mismo tiempo mantienen relaciones con otras personas, y que dejan de lado a su hijo, que en el fondo es un estorbo y lo utilizan para tirar los trastos a la cabeza a su oponente. Durante los siguientes días nos queda claro la actitud de esos dos padres, y el guión nos cuenta de manera precisa a qué dedican su tiempo libre el día clave, cuando Aliosha harto de la actitud de su familia decide agarrar su mochila y no volver a casa. El espectador se identificará con ese pequeño que sufre esos padres, que no tienen sentimientos, y que solamente se unen por obligación cuando les avisan del colegio de la ausencia de su hijo.
Hay varias escenas difíciles de olvidar, además de la inicial citada anteriormente, y son una que se desarrolla en el baño, otra en el colegio con los interrogatorios al único amigo del desaparecido, y la del interior de la morgue. El director filma, como en sus anteriores trabajos, alternando secuencias largas y sin diálogos y otras con conversaciones entre los personajes, y en poco más de 2 horas retrata perfectamente el pasado, presente y futuro ( cada espectador puede sacar conclusiones de lo que va a ser la vida de esas personas, con las pistas planteadas en la película ), y lo hace con unas actuaciones bastante aceptables, en especial la de Maryana Spivak, que interpreta a Zhenia, esa madre abominable y sin escrúpulos, y algo menos Aleksey Rozin, un secundario habitual de los trabajos anteriores del director, en el papel de Boris ( el padre egoísta y al mismo tiempo inocente, cuyos pasos están supeditados a la actitud de la madre de su hijo ). 


El título refleja muy bien lo que vemos en la película, ya que esos seres a los que vemos actuar de manera individualista, y ese defecto grave de la sociedad moderna la podemos ver en la generación de los padres protagonistas, pero también en generaciones anteriores, ya que la madre de Zhenia ya actuaba de esa manera, y " de tal palo tal astilla ". 
La tensión se mantiene durante todo el metraje, ya que una desaparición y su búsqueda generan incertidumbre, y el final me parece perfecto, ya que no lo deja cerrado con esa imagen final, y cada espectador puede tomar su propio camino sobre lo sucedido. Lo mismo sucede con la escena en el interior de la sala de cadáveres, que además está muy bien filmada y juega perfectamente con los tiempos y los elementos que decide mostrarnos. 
El guión está muy bien trabajado, ya que cuenta bastantes cosas sin necesidad de largos discursos, y tiene los giros necesarios para que la historia funcione. 
La fotografía de Mikhail Krichman, el técnico habitual del director, vuelve a ser excelente, con unos travellings y movimientos de cámara que generan opresión y que están muy bien logrados. La fotografía de esta película, al igual que en trabajos anteriores de Zvyagintsev, es uno de los sellos de identidad de su cine, como sucede con la mayoría de cineastas rusos, tanto de la actualidad como de grandes clásicos como Tarkovski. 


La música compuesta por los hermanos Galperine encaja muy bien en el relato, con unos sonidos clásicos potentes, que alternan con muchos minutos sin sonido de fondo.
La única pega es que se alarga en exceso en alguna escena, sobre todo la que se desarrolla en un edificio abandonado, a donde acuden para buscar a Aliosha, ya que supuestamente es el lugar secreto a donde iba a jugar junto a su mejor y único amigo.
Una película dura, incisiva y no apta para todo tipo de público, y es fácil de recomendar a los aficionados a los trabajos anteriores del director y a los dramas europeos.

Se ha criticado el final no cerrado, y de nuevo vuelvo a aplaudir que el director ruso deje abierto al debate y decisión personal de cada espectador, sin necesidad de dar una explicación forzada y precipitada, como en gran parte del cine de Hollywood actual, de algo que no es obligatorio, ya que en el fondo la desaparición del niño es un McGuffin para contar lo que realmente le interesa, que es mostrar la desestructuración de las familias y el egoísmo. Yo tengo mi final, que no coincide con el de otras personas, y cualquiera de ellos puede ser válido.


LO MEJOR: La fotografía. La banda sonora.
LO PEOR: Algunas escenas durante el proceso de investigación están alargadas.


CRÍTICAS EN BLOGS ESPECIALIZADOS:

José Antonio Alarcón en Séptimo Escenario

Alberto Garrido en Habladecine

Xavier Vidal en Cinoscar & Rarities

Pedro de Frutos en El Ónfalos


Rafael Nieto en Cinema Nostrum

Sergio Delgado en My Sofa



PODCASTS:







DÍAS DE CINE:
COMENTARIOS DEL DIRECTOR:
Me gustaría decir que existe un paralelismo entre SIN AMOR y Secretos de un matrimonio, de Ingmar Bergman, trasplantado a otra época y con personajes diferentes: urbanitas carentes de complejos y de dudas, la típica pareja de clase media.
Al cabo de doce años de matrimonio, un hombre y una mujer ya no se soportan y deciden divorciarse. Una situación que no tiene nada de notable... Pero ambos tienen proyectos. Quieren pasar página, comenzar una nueva vida con otra pareja, saborear emociones nuevas que les ayuden a sentirse completos y esperanzados. Están algo desanimados por la experiencia pasada, pero confían en el futuro. Solo les queda deshacerse de la carga que hay entre ellos y la felicidad: su hijo Aliosha, que se convierte en el muñeco de trapo que se tiran a la cabeza en cuanto tienen ocasión.
"Cambiaré de vida. No volveré a cometer los mismos errores que me llevaron a vivir semejante decepción. Empezaré desde cero". Eso piensan las personas que culpan a otras de sus fracasos. Pero solo es posible cambiarse a sí mismo. Entonces, el mundo que nos rodea volverá a brillar, y tal vez lo único que lo haga posible sea una terrible pérdida.
Nuestra época posmoderna está habitada por una sociedad posindustrial inundada constantemente por un flujo de información destinada a personas con un mínimo interés hacia los demás, excepto por si les son útiles. Hoy en día, nadie piensa en nadie. La única forma de salir de esta tremenda indiferencia es dedicarse a otros, incluso si son extraños, como hace el coordinador del grupo de búsqueda que rastrea la zona en busca del niño desaparecido. No lo hace para obtener una recompensa, sino porque es su objetivo. Y por eso, cada uno de sus actos tiene un significado. Solo así puede uno luchar contra la deshumanización y la confusión del mundo actual.
( Fuente del texto: Image.net-Golem Distribución )



ENTREVISTA AL DIRECTOR:
Después del éxito de Leviatán, tenía la intención de hacer una película acerca de la Segunda Guerra Mundial, pero esta no tiene nada que ver.
No exactamente. La película sobre la Segunda Guerra Mundial es un proyecto anterior a Leviatán que viene de lejos. El guion está escrito, se puede empezar a rodar inmediatamente. Pero no todo depende de mi deseo porque es un proyecto caro, entre 12 y 15 millones de euros, lo que significa que al productor le costará mucho recuperar su inversión. Por lo tanto, no sé si se materializará en un futuro próximo.


¿ Y de qué trata esta nueva película ?
Es la historia de una familia que pasa por un momento muy grave. El hombre y la mujer se separan. Me gustaría compararla a la serie Secretos de un matrimonio, de Ingmar Bergman. Durante los seis episodios, de 45 minutos cada uno, casi solo aparecen los dos actores, Liv Ullman y Erland Josephson. Sin embargo, es imposible apartarse de la pantalla.
Los personajes hablan y piensan. Ella escribe un diario del que lee párrafos. Las escenas demuestran que la inteligencia, la capacidad de análisis, la educación y el refinamiento no bastan para impedir una catástrofe.
La idea de SIN AMOR nació de esto. Debo reconocer que la miniserie de Bergman me apasiona desde hace mucho. Hablé con Oleg Neguin, con el que escribo todos los guiones de mis películas, de la posibilidad de examinar una crisis matrimonial en la que una pareja, al cabo de vivir diez o doce años juntos, descubre que no puede seguir. Decidimos construirlo en torno a un acontecimiento que supera todas las contradicciones de los personajes: la desaparición de su hijo.

¿ Cómo fue el rodaje de SIN AMOR ?
Bueno, el tiempo en Moscú no nos favoreció. Todo el rodaje transcurre en Moscú, supuestamente en otoño, justo antes de que se ponga a nevar en serio. Aún hay hierba en el suelo y hojas en los árboles. Empezamos a rodar en agosto convencidos de que acabaríamos en noviembre, pero empezó a nevar a mediados de octubre. No tuvimos más remedio que detener el rodaje, y ahora esperamos filmar lo poco que falta en abril.
Esto, obviamente, nos ha planteado bastantes problemas. No he tenido más remedio que empezar a montar la película antes de rodarla completamente. Monto mis películas secuencialmente, desde la primera escena hasta la última. Ya que el montaje determina el ritmo de una película, y el ritmo es la forma musical de la cinta, siempre me ha parecido un grave error lanzarse a montar a partir del minuto 40, por ejemplo. Pero las circunstancias de SIN AMOR no me han dejado otra opción. Me preocupa, pero creo que saldrá bien.



Los actores que participan en sus películas suelen hacerse famosos, incluso a internacionalmente. Por ejemplo, Nadezhda Markina fue nominada al Premio del Cine Europeo a la Interpretación por su papel en Elena, y Elena Liadova, la protagonista de Leviatán, también se hizo famosa. Sin embargo, no suele volver a trabajar con los mismos actores, ¿ por qué ?
Nunca sé quién trabajará en mis películas. Bueno, hubo una excepción: Oleg Neguin. También sabía que el papel del alcalde de Leviatán sería para Roman Madianov.
A veces decido deliberadamente no trabajar con un actor que ya ha estado en una película mía, pero luego la vida hace de las suyas. Es lo que pasó con Konstantin Lavronenko. Trabajó en mi primera película, El regreso, que se convirtió inesperadamente en un éxito internacional después de ganar el Oso de Oro en el Festival de Venecia.
Me sentí muy presionado para mi segunda película, no quería que me acusaran de repetirme. Por lo tanto, empecé a buscar a un actor joven para el papel principal ya que el personaje tenía treinta y pocos años. Pero mientras buscaba, entendí que mi prejuicio carecía de base y acabé pidiéndole a Lavronenko que hiciera una prueba. A partir de ese momento, todo encajó. Era su papel. Aparte de él, solo he vuelto a dar un papel importante a otra persona.


Se trata de Elena Liadova, que se ha convertido en una actriz muy solicitada gracias a sus películas. ¿ Puede decirse que es su musa ?
No creo. Es una gran actriz, pero no hay nada personal a la hora de escoger a un intérprete. Recuerdo que, en una ocasión, la directora de reparto trajo a un actor totalmente inadecuado para el papel. Al preguntarle por qué, me contestó que era de Novosibirsk, lo que me sacó de quicio. Le contesté que buscaba actores, no a parientes o conocidos.
Descubrí a Elena en el rodaje de Izgnanie ( Destierro ). Dobló a la actriz francesa Maria Bonnevie, por lo que debió pasar por un proceso de reparto durísimo. Mi ayudante y yo escuchamos las pruebas realizadas por más de setenta actrices y, para que no me influyera, no quise conocer a ninguna de antemano. Acabamos escogiendo a Lena y trabajé con ella durante una semana. Cuando empecé a buscar actores para Elena, ya la tenía en mente.
Su papel en Elena no era muy grande, solo rodó siete días. Cuando se fue, me quedé con la sensación de que había algo inacabado. Tenía ganas de trabajar más con ella, y la oportunidad surgió en 2011. Un año después empezamos con el reparto de Leviatán.


Sus películas dan la impresión de que no es de esos directores que permiten mucha improvisación, 
¿ es así ?
A menudo actores quieren tener un protagonismo absoluto y dan demasiada importancia a sus ideas. Durante el rodaje de Leviatán se me escapó que dos de los personajes habían estado tres años juntos en el ejército. Inmediatamente, uno de los actores dijo: "Ah, tres años en el ejército, ¡eso lo cambia todo!" No me gustó nada el comentario y le contesté: "Muy bien, vamos a hacer dos tomas. Una con tres años en el ejército y otra como si no supieras nada de eso". Obviamente no había diferencia. Con eso no quiero decir que los actores no deban prepararse, claro que deben. Es bueno que lleguen al plató con ideas. Pero en cuanto oyen la palabra acción, solo se les pide que sean sinceros en el momento mismo y que no piensen en lo que le pasará a su personaje dentro de dos minutos.
En un escenario, el actor se convierte en coautor, pero es totalmente diferente en una película. He llegado a no entregar el guion completo a los actores. Si pudiera, solo les daría a leer las escenas que van a rodarse al día siguiente. Quizá haga un experimento la próxima vez...


Probablemente sea el realizador ruso más conocido del momento. Algunos periodistas rusos le tachan de "director para la exportación", ¿ le molesta ?
No suelo leer las críticas, pero es imposible aislarse completamente de todo. Por ejemplo, durante un programa en televisión me acusaron de ser un director antirruso por criticar al país donde crecí. Todo esto son tonterías. Contesté que era ciudadano de un país llamado Cinematografía.
El cine no es nacionalista, no tiene fronteras. No me intereso por un cine concreto, como puede ser el cine ruso, estadounidense, francés o alemán. Me interesan los directores que hacen buenas películas, poco importa la escuela nacional en la que han estudiado. Un buen realizador atrae a un público universal, su cine se entenderá en Rusia, Estados Unidos y cualquier otro país. Si mis películas son aceptadas y entendidas en Occidente, significa que hablo un idioma común para personas de diferentes nacionalidades. Esto me parece mucho más importante que encerrarse en una idea nacionalista. 
( Fuente del texto: Image.net, a partir de la entrevista realizada por Alexander Nechayev para RBTH )


TRAILER:




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