sábado, 2 de mayo de 2020

ALGUNAS BESTIAS (2019)


LOS PROBLEMAS FAMILIARES EN UNA ISLA DESIERTA


PAÍS: Chile (2019)
DIRECCIÓN: Jorge Riquelme Serrano
AÑO Y LUGAR DE NACIMIENTO DEL DIRECTOR: 1981, Santiago de Chile (Chile)
INTÉRPRETES: Paulina García, Alfredo Castro, Andrew Bargsted, Gastón Salgado, Consuelo Carreño, Millaray Lobos García, Nicolás Zárate
GUIONISTAS: Nicolás Diodovich, Jorge Riquelme Serrano
FOTOGRAFÍA: Eduardo Bunster Charme
MÚSICA: Carlos Cabezas
GÉNERO: Thriller
PRODUCCIÓN: Laberinto Films
DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: El Sur Films
DURACIÓN: 98 minutos
PREMIOS: 1 premio en el Festival de San Sebastián 2019



SINOPSIS:
Una familia desembarca en una isla deshabitada del sur de Chile con el sueño de abrir un hotel. Pero cuando el hombre que los ha llevado hasta allí desaparece misteriosamente, se quedan atrapados sin agua y con frío, y van descubriéndose sus bestias interiores. Jorge Riquelme Serrano firma una de las obras más perturbadoras del año, ganadora de la sección New Directors de San Sebastián. Un relato profundamente humano —emparentado con El ángel exterminador de Buñuel— que rezuma tensión y extrañeza y que se revela como una metáfora negrísima sobre el individualismo, la violencia, el clasismo y los abusos sexuales. Con Paulina García y Alfredo Castro en su reparto.
 (Fuente de la sinopsis: D´A Film Festival)
 (Fuente del cartel: El Sur Films)
 (Fuentes de las imágenes: IMDb, Fotogramas, ECartelera)
 (Fuentes de la información de las películas: Filmaffinity, El Sur Film, IMDb, D´A Film Festival, Festival de San Sebastián)


CRÍTICA:
El segundo largometraje dirigido por el chileno Jorge Riquelme Serrano es una mezcla de thriller y drama familiar cuya historia se desarrolla en una pequeña isla desierta rodeada de un bosque frondoso. La propuesta se presentó en la sección nuevos directores de la pasada edición del Festival de cine de San Sebastián, en donde la pude ver por primera vez, y fue premiada como la mejor película de la sección, y posteriormente ganó en premio especial del jurado y el de mejor dirección en el de La Habana.
En estos días se puede ver en la décima edición del D´A Film Festival de Barcelona, ya que está integrada en la sección Talents del D´A 2020.


La película nos presenta a una familia que acaba de llegar a ese lugar paradisíaco (se rodó en la isla chilena de Chaullín en el archipiélago de Calbuco) para pasar unos días y debatir sobre la idoneidad de comprar una casa en ese lugar. Allí llegan Antonio y Dolores, su hija Consuelo con su marido Alejandro y sus dos progenitores, Ana y Nicolás. El encargado de introducirles en ese lugar es Máximo, el encargado de la finca, y la propuesta va poco a poco mostrando las rencillas entre los padres con su yerno, del que no se fían, sobre todo Dolores, lo que provocará unas disputas dialécticas, sobre todo en la parte final, ya que en la película los conflictos se van cociendo a fuego lento. La propuesta funciona mejor por la manera en la que está dirigida y contada y por su atmósfera de tensión que por lo que muestra, ya que la intención del director no es la de dar soluciones claras a los posibles enigmas sino de plantear las posturas de cada una de las partes y que el espectador se imagine el futuro de cada uno de ellos una vez que se termina. Por lo tanto es la típica película sin un final cerrado e ideal para un debate posterior a su proyección.


El reparto cuenta como cabezas de cartel con la presencia de dos de los mejores intérpretes del panorama latino actual, los chilenos Paulina García y Alfredo Castro, en unos papeles muy diferentes, ya que la primera es la más directa y enérgica y lo hace bien, aunque no es su mejor actuación, sobre todo porque en algunos momentos está demasiado exagerada. Por contra el actor chileno está más comedido de lo habitual, y es el que intenta calmar a su mujer, y me gusta más su actuación que la de ella, en este personaje que en su modo de actuar tan calmado esconde un ser perverso oculto. Completan el reparto Consuelo Carreño como la hija de Dolores y Antonio, Gastón Salgado en el de Alejandro, Millaray Lobos y Nicolas Zárate interpretando a los hijos adolescentes de los citados anteriormente. 
La película funciona mejor cuando no se emplea una música o sonido artificial para crear una supuesta atmósfera de tensión sino cuando se juega con el sonido de la naturaleza del entorno. En la parte final hay una escena que puede generar polémica, y que puede servir para explicar cosas del pasado y la realidad personal de algunos personajes. 


A nivel de dirección el trabajo de Jorge Riquelme Serrano es casi perfecto, ya que sabe mover la cámara de manera eficaz para dejar a los personajes que expresen sus opiniones, y en otros momentos para disfrutar de la belleza natural del entorno. El guion plantea un tema interesante, pero no termina de avanzar en algunas subtramas o en el tema central, el de intentar convencer a Antonio y Dolores de que ayuden económicamente para poder comprar la casa en esa isla chilena.
La película es fácil de recomendar porque no tiene muchos giros, y cuenta con una pareja protagonista que es bastante conocida por el público de mediana edad y los más mayores, y por tener una atmósfera de tensión y enigmática que puede hacer que el público mantenga el interés hasta el final.


LO MEJOR: La dirección. La atmósfera de tensión creada en la primera mitad.
LO PEOR: Va perdiendo fuerza en la segunda mitad, y no me convence en desenlace.

TRAILER:



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