viernes, 13 de febrero de 2026

LITTLE AMÉLIE (2025)


UNA NIÑA MUY ESPECIAL

PAÍS: Francia (2025)
TÍTULO ORIGINAL: Amélie et la Métaphysique des tubes
DIRECCIÓN: Liane-Cho Han Jin Kuang, Maïlys Vallace
FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO DE EL DIRECTOR Y EL LA DIRECTORA: Liane-Cho: 1983, París (Francia); Maïlys: 1985, Châtenay-Malabry (Francia)
VOCES: Loïse Charpentier, Victoria Grobois, Yumi Fujimori,
Cathy Cerda, Marc Arnaud, Laetitia Coryn, Haylee Issembourg, Isaac Schoumsky
GUIONISTAS: Liane-Cho Han Jin Kuang, Eddine Noël, Aude Py, Mailys Vallace
BASADA EN: la novela autobiográfica "La metafísica de los tubos" escrita por Amélie Nothomb, y publicada en el año 2000
MÚSICA: Mari Fukuhara
GÉNERO: animación
PRODUCCIÓN: 2 minutes, France 3 Cinéma, IKKI Films, Maybe Movies, 2 Minutes, 22D Music
DISTRIBUIDORAS EN ESPAÑA: A Contracorriente Films, Selecta Visión
DURACIÓN: 78 min
PREMIOS: 11 premios, incluyendo uno en el Festival de Annecy de 2025

SINOPSIS:
Amélie es una niña belga nacida en Japón. Gracias a su niñera Nishio-san la vida es todo aventuras y descubrimientos. Pero en su tercer cumpleaños ocurrirá un suceso que lo cambie todo, iniciando una serie de acontecimientos que marcarán su vida y darán forma a su manera de entender el mundo.
 (fuente de la sinopsis y del cartel: A Contracorriente Films)
 (fuentes de las imágenes: A Contracorriente Films, Zinemaldia, Selecta Visión)

CRÍTICA:
En los últimos años el cine de animación europeo está ganando terreno al estadounidense, y un ejemplo es esta película francesa, la ópera prima de Maïlys Vallade y Liane-Cho Han, que es una adaptación libre de la novela "Metafísica de los tubos", en la que la escritora belga Amélie Nothomb recreó su infancia en Japón.
La película, que se presentó fuera de concurso en Cannes y que ganó el premio del público en el festival de animación más prestigioso, el de Annecy, se pudo ver en San Sebastián ya que formó parte de la sección Perlas de la 73º edición del Zinemaldia.
Siendo una producción europea, tiene mucho del cine japonés del género, en cuanto a la historia que cuenta, con la infancia, la familia, y la presencia de elementos de cine fantástico. Pero también en el diseño de personajes y en una banda sonora que recuerda mucho al cine de los grandes maestros de la animación nipona.
Si a todo ello le añadimos que la historia se desarrolla en Japón, las reminiscencias del país del sol naciente están muy presentes.


La historia tiene como protagonista a una niña de padres belgas, cuyo nombre da título a la película, que tiene una peculiaridad que descubriremos en el magnífico prólogo y que como, comenté antes, vive en Japón junto a su hermano André y su hermana Juliette.
La película avanza durante los 3 primeros años de edad de Amélie, y en su hora y cuarto (por fin una película actual que va a al grano, sin necesidad de un metraje excesivo), para mostrarnos los momentos fundamentales de esa etapa de la infancia de esta niña, en pleno periodo de aprendizaje de la vida, con sus alegrías y el sufrimiento de cosas trágicas que suceden a su alrededor. 
Dios, la vida y la muerte y las guerras son temas que se abordan en la película, con lo que es un cine dirigido especialmente al público adulto (aunque su protagonista sea una niña).
El otro acierto es que cuenta con unos personajes secundarios muy interesantes, que tienen su importancia en la vida de la pequeña, ya sea para bien o para mal. Su abuela paterna, que es la persona que Amélie tiene más cariño en su etapa inicial, y lo mismo sucede con esa criada llamada Nishio-San en su etapa posterior cuando su abuela regresa a Bélgica. Ambas son fundamentales en el aprendizaje de Amélie, y su presencia junto a la protagonista nos regala las escenas más bellas y emotivas de la película.


No podía faltar la mala de la película, en este caso el de Kashima-San, la casera del lugar donde vive la familia protagonista, que siempre está de mal humor, por un motivo relacionado con el pasado, que descubriremos en la parte final. Aparece pocas veces en pantalla, pero es muy importante para entender reacciones de otros personajes.
A nivel técnico y artístico la película luce mucho, pese a no contar con un gran presupuesto, tanto en el diseño de la animación o de los personajes como en su magnífica banda sonora compuesta por Mari Fukuhara.
Por poner algún pero, no me termina de convencer el desenlace, durante el tercer cumpleaños de la niña, en especial la escena en la playa. Me dejó un poco frío esos minutos finales, aunque no empaña esta magnífica película, que merecería tener una gran repercusión cuando se estrene en cines a principios de 2026 y, porqué no, estar presente en la próxima temporada de premios.
Sí la excelente “Flow, un mundo que salvar” ganó el Óscar, porqué no lo puede hacer esta película europea, y que sirva como premio a este gran cine francés de animación que lleva varias décadas ofreciéndonos un cine de calidad, aunque lo veo muy difícil teniendo en cuenta el claro favoritismo del fenómeno "Las guerreras K-Pop".



LO MEJOR: la banda sonora. Las escenas con la abuela y Nishio-San.
LO PEOR: el desenlace.

CRÍTICAS EN BLOGS ESPECIALIZADOS:

Pedro de Frutos en El Ónfalos

TRÁILER:

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