jueves, 16 de mayo de 2019

LOS HERMANOS SISTERS ( 2018 )


DOS HERMANOS MUY DIFERENTES


PAÍSES: Estados Unidos-Francia-España-Rumanía ( 2018 )
TÍTULO ORIGINAL: The Sisters Brothers
DIRECCIÓN:
Jacques Audiard
FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO DEL DIRECTOR: 30 de Abril de 1952, París ( Francia )
INTÉRPRETES: Joaquin Phoenix, John C. Reilly, Jake Gyllenhaal, Riz Ahmed, Rebecca Root,Jóhannes Haukur Jóhannesson, Ian Reddington, Philip Rosch, Rutger Hauer, Carol Kane, Creed Bratton, Duncan Lacroix, Niels Arestrup
GUIONISTAS: Jacques Audiard, Thomas Bidegain
BASADA EN: La novela homónima escrita por Patrick Dewitt en 2011
FOTOGRAFÍA: Benoît Debie
MÚSICA: Alexandre Desplat
GÉNERO: Western
PRODUCCIÓN: Annapurna Pictures, Why Not Productions, Michael De Luca Productions, Page 114, Mobra Films Productions, KNM, Top Drawer Entertainment, France 2 Cinema, France 3 Cinéma , UGC Images, Apache Films, Les Films Du Fleuve, Atresmedia
DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Avalon Distribución
DURACIÓN: 121 minutos
PREMIOS: 9 Premios, incluyendo uno en el Festival de Venecia de 2018 y 4 Premios César en 2019



SINOPSIS:
Corre el año 1850 Charlie y Eli Sisters ( Joaquin Phoenix y John C. Reilly ) viven en un mundo salvaje, en plena fiebre del oro. Son pistoleros y ambos tienen las manos manchadas de sangre. Aunque daría todo por su hermano pequeño, el introspectivo Eli ( Reilly ) sueña con poder llevar una vida normal. Un encargo de El Comodoro, que quiere eliminar a un químico buscador de oro, les llevará de Oregón a California en un viaje iniciático que pondrá a prueba el vínculo entre los dos hermanos.
 ( Fuente sinopsis, cartel e imágenes: Avalon Distribución )
 ( Fuentes información de la película: Filmaffinity, Avalon Distribución, IMDb )


CRÍTICA:
Jacques Audiard saltó a la fama hace 9 años con su quinto largometraje titulado " Un profeta ( 2009 ) ", con el que logró la candidatura al Óscar en la categoría de película de habla no inglesa representando a Francia. Esta magnífica película es a nivel personal la que más me gusta de su filmografía, pese a que ha seguido haciendo buen cine, y casi siempre ha estado presente en los principales festivales. Curiosamente se alzó con la Palma de oro en Cannes de hace 4 años con una película menor dentro de su filmografía, ya que " Dheepan ( 2015 ) ", que inauguró la Seminci de ese año, no está al nivel de los trabajos anteriores del director.
En esta ocasión el lugar en donde se presentó esta coproducción de Europa y Estados Unidos, con una parte importante española, en concreto de Apache Films ( de Enrique Lavigne ) y el grupo Atresmedia, fue Venecia, en donde la película se alzó con el premio a la mejor dirección.


En España su presentación fue en el pasado festival de cine de San Sebastián, ya que la propuesta estaba integrada dentro de la prestigiosa sección Perlas de la 66ª edición del Zinemaldia, en donde tuve la suerte de verla por primera vez. Hace unos meses logró 4 premios César, incluyendo el de mejor dirección.La película es una maravilla en todos los aspectos y recuerda a los grandes western clásicos, y es la adaptación de la novela homónima escrita por Patrick Dewitt en 2011, situando la acción en Oregón a mediados del siglo XIX ( en concreto en 1851 ), aunque el rodaje no ha tenido lugar en Estados Unidos, sino en su mayor parte en España, en las Provincias de Aragón ( los Pirineos y los Monegros ), Almería ( el desierto de Tabernas ) y Navarra ( la sierra de Urbasa ), además de en Francia ( una escena en la playa de Gurp ), y algunas en Rumanía, teniendo en cuenta que esos 3 países son los productores de la película, junto a Estados Unidos.


La propuesta presenta a dos hermanos muy diferentes y que trabajan para el Comodoro, y tienen que cumplir una misión encargada por su jefe, en plena época de la fiebre del oro.
Los dos protagonistas son Charlie, interpretado por Joaquin Phoenix, y Eli, con John C. Reilly. Ambos están magníficos haciendo creíble su diferencia de carácter, pero si tengo que quedarme con uno de los dos me parece más complejo el trabajo del segundo, y el actor norteamericano vuelve a demostrar su talento ( hace poco le vimos en el papel de Oliver Hardy en " El gordo y el flaco ( 2018 ) " ), y que es uno de los productores de la película, al igual que su esposa Allison Dickey.
Con esto no quiero desmerecer a Joaquin Phoenix, que vuelve a estar genial en un rol que se adapta bastante a su capacidad interpretativa, en el del hermano más histriónico, tramposo e inconformista, pero que en el fondo tiene un gran corazón aunque le cueste exteriorizarlo. Completan el reparto dos secundarios de lujo, Riz Ahmed como Hermann Kermit Warm y Jake Gyllenhaal en el de John Morris, que ya trabajaron juntos en la excelente " Nightcrawler ( 2014 ) ", cuyos personajes unen sus fuerzas en un momento de la película para lograr su objetivo de obtener el oro y la supervivencia.



El reparto es uno de los puntos fuertes del proyecto, pero hay algunos más como una voz en off inicial muy bien insertada por parte del personaje de John Morris, la dirección de Audiard, el montaje sonoro, la fotografía de Benoît Debie, la música del doble ganador del Óscar Alexandre Desplat, o el gran final.
El principal y único defecto es que el guion es bastante esquemático y se desaprovecha algún tema interesante, como la escena de la araña, para crear algo más de dramatismo.
Una notable película que gustará a los fans del género, y que también puede gustar al gran público y a los más jóvenes por ser entretenida y sus dos horas de metraje se pasan en un suspiro. Ojalá se rodaran más western, aunque en los últimos años se han producido otros dos inéditos en nuestros cines, " Hostiles ( 2017 ) " y " Wind river ( 2017 ) ", y que no he podido ver, pero que en general han gustado bastante.



LO MEJOR: El reparto, en especial John C. Reilly, la música y la fotografía.
LO PEOR: El guion es bastante esquemático, y se desaprovecha algún tema interesante para crear algo más de tensión y dramatismo.

CRÍTICAS EN BLOGS ESPECIALIZADOS:

José Antonio Alarcón en Séptimo Escenario

José Antonio Alarcón en Habladecine

Xavier Vidal en Cinoscar & Rarities

Pedro de Frutos en El Ónfalos

Pedro de Frutos en Coveralia

Sonia Barroso en Faces on the Box

Javier Gutiérrez en Cine de Patio




PODCASTS:




DÍAS DE CINE:

ENTREVISTA AL DIRECTOR:
¿ Cómo surgió este proyecto ?
Pues de una forma bastante nueva para mí. En este caso, la idea no se me ocurrió a mí, sino a John C. Reilly y a su mujer, la productora Alison Dickey. Cuando nos conocimos en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2012, donde se estaba proyectando mi película De óxido y hueso , me pidieron que me leyera la novela de Patrick deWitt, de la que habían comprado los derechos no hacía mucho, y he de admitir que me gustó muchísimo cuando lo hice. En ese momento no me di cuenta, pero aquella era la primera vez que aceptaba una propuesta de material para una película. Hasta entonces, siempre había trabajado con mis propias ideas o a base de alguna novela que había leído, es decir, creando mis propios filmes. Tengo que reconocer que, de haber sido solo por mí, nunca me habría topado con el libro de deWitt ni se me habría ocurrido hacer un western. Además, por aquel entonces ya estaba escribiendo el guion de la que iba a ser mi próxima película, Dheepan.


¿ Nunca habías soñado con hacer un western de los de antes ?
La verdad es que no, nunca me había sentido especialmente atraído por el género. Me interesaba más la época en la que empezó a decaer, con títulos más o menos posmodernos, como Pequeño Gran Hombre o Missouri , ambas de Arthur Penn. Si hablamos de westerns más clásicos, me pasa lo mismo. Me llamaban más la atención las películas del crepúsculo del viejo oeste, aquellas que… más bien, criticaban al propio género, como Río Bravo , El hombre que mató a Liberty Valance o El gran combate . Desde el punto de vista narrativo, aunque épico, el western es bastante lineal y no tiene mucho suspense, y creo que en mi trabajo siempre me suelo decantar por historias más complejas…


Tus películas tienden a girar en torno a historias íntimas y personales, ¿ No es cierto ?
Sí y, en este caso, el libro habla de la fraternidad, así que supongo que eso fue lo que me ganó de él. Es difícil de explicar. El factor hermandad es un recurso muy típico del western, relacionado con el legado de violencia que se remonta a los antepasados de uno y cómo se gestiona eso. En ese sentido, no está muy lejos de El hombre que mató a Liberty Valance , donde lo que se intenta no es más que lograr un estado de democracia. Pero, la cuestión es: ¿cómo se las arreglará uno para refrenar esa violencia latente? Para mí, lo que hace especial a Los hermanos Sisters es que tiene que reflejar este mito, pero como una conversación entre dos hermanos. Este es un western que se puede analizar desde un punto de vista freudiano: dos hermanos hablan y hablan, y acaban diciéndose cosas que nunca antes se habían dicho. Normalmente, esto pasaría estando sentados en el sofá del salón de casa; aquí, es a lomos de un caballo. Los Sisters son un par de asesinos a los que les gusta mucho hablar y esa mezcla inesperada es la que hace que contar esta historia sea tan fascinante. Otro aspecto bastante interesante es cómo de oscura podíamos volverla: como un cuento de hadas en el que dos hermanos se han perdido en el bosque, pero se van acercando a… algo. Teníamos que conseguir que hubiese un conflicto igual de relevante para los dos hermanos, así que uno de los cambios que hicimos respecto al libro fue ampliar los personajes de Warm y Morris, el idealista y el buenazo. Ambos aparecen en la novela, pero como dos personajes meramente anecdóticos. En la película, en contraposición a la mentalidad y la crudeza de los hermanos, representan un mundo más moderno y una visión más utópica de este.


Muchos westerns tratan sobre la moral, al menos desde el punto de vista de uno de los personajes. En Los hermanos Sisters queda claro dónde están los límites morales de uno de los hermanos. Cierto, el punto de vista de Eli va cambiando a lo largo del viaje. El objetivo de la película se presenta a través de Warm y cómo sus ideales van seduciendo al resto, uno a uno. Esa fue una de las partes más importantes a la hora de escribir esta adaptación. Para conseguirlo, nos inspiramos en la historia real de los sansimonianos que migraban por los Estados Unidos en el siglo XIX, un grupo de protosocialistas europeos que querían construir una nueva sociedad.

Así que nunca se pensó en la película como una simple reflexión sobre el género.
Aunque eso es algo que también entra en juego, cuando estás haciendo una película sigues viviendo en tu propia piel y eres consciente de las imágenes que ves, los libros que lees, las conversaciones que tienes, revelaciones del día a día… Y entonces surge la pregunta: ¿cómo se representa el western hoy en día? Podemos identificar dos corrientes. Por un lado, están los que se basan en los clásicos, como Appaloosa y Open Range , que rinden homenaje a los arquetipos tradicionales, los paisajes, etc. Por otro, tenemos el enfoque de Quentin Tarantino: irónico y con la ultraviolencia propia de estos tiempos. Con Los Hermanos Sisters , sin embrago, creo que hemos conseguido abrir una tercera vía: apaciguar el viejo oeste.


Aparecen en pantalla dos dúos paralelos: los hermanos por un lado y Warm y Morris por el otro. Los espectadores suponen que el clímax de la película será cuando se encuentren entre ellos, el enfrentamiento final, pero cuando finalmente lo hacen, nada es cómo se esperaba.
El encuentro de los cuatro a orillas del río tomó una magnitud diferente y un peso mayor después de que hubiéramos decidido convertir a Warm y Norris en personajes más completos. En la mayoría de los westerns se presentan conflictos y revelaciones mucho más básicos, mientras que aquí hay una evolución evidente y una serie de respuestas emocionales nunca vistas en este contexto.


Para recrear Norteamérica, fue necesario rodar en España y Rumanía, ¿ Por qué ? 
Fue una de nuestras condiciones, y no solo por temas de presupuesto. Habíamos visto algunos exteriores en la costa oeste de los Estados Unidos y en Alberta, Canadá, donde ya se había rodado la serie Deadwood . Sin embargo, cuando ibas allí, todo estaba listo para grabar: el cielo abierto, las montañas, los sets de ciudades ya montados… Todo estaba demasiado visto y sentí que necesitábamos ser más creativos. Para mí, como director, lo verdaderamente importante es dar realismo. Me vi en la misma situación con Un profeta: visitamos prisiones reales de Francia, Suiza y Bélgica, pero, aunque todas nos hubieran dado mucho material documental, no habríamos conseguido todo el realismo y la naturalidad que queríamos. 


En tus películas, se ahonda cada vez más a menudo la necesidad de reinventarse y esa sensación de ser un extraño para uno mismo y los demás.
Y es algo que también me aplico a mí mismo. Para mí es vital conseguir que cada película te ponga en situaciones en las que te tienes que involucrar de una forma distinta y trabajar de forma distinta, y esto no siempre es fácil. Dheepan consistía en rodar una película con actores sin experiencia que venían de cualquier sitio o, incluso, solo hablaban tamil. En cierto sentido, con Los hermanos Sis ters se duplicaba el reto: había que rodar un western, en España y Rumanía, con actores británicos y americanos.

¿ Cómo te sentías acerca de que esta fuese tu primera película con estrellas de Hollywood ?
Siempre he tenido la sensación de que me sería imposible grabar una película en los Estados Unidos, tanto a nivel organizativo como logístico. Aun así, es innegable que hay actores con los que merece mucho la pena trabajar, profesionales que llenan la pantalla con su fuerza y presencia. Trabajando con ellos en Los hermanos Sisters , descubrí lo que es la dedicación de verdad: esa que nunca decae. Una vez, Jake Gyllenhaal se me acercó y me dijo: “He leído mucho sobre la época, Jacques, pero, en tu opinión, ¿cómo se expresaría alguien que estudió en una de las universidades más importantes de la costa este en el siglo XIX? ¿Cómo construiría las frases?”. Me alegré de que me preguntase, pero ¿cómo iba a contestarle yo a aquello? Pues bien, Jake decidió irse a practicar con un lingüista durante un mes y, cuando volvió, traía el guion lleno de anotaciones fonéticas. Lo único que le faltaba era el vestuario. Aquello era totalmente nuevo para mí. Estos actores llegaban con el personaje ya caracterizado, acertaron ellos mismos cómo se tenían que sentar o cómo actuaban en compañía de otros, como, por ejemplo, si miraban o no a alguien al hablar. Saben dónde está la cámara, por qué está ahí, cómo aparecerán ellos en pantalla o en ese plano y qué detalles de su expresión se van a capturar. Todo aquello me parecía sorprendente. Excitante, incluso. Puede que aquel fuera a ser un día de rodaje duro, pero siempre me tranquilizaba sobremanera saber que, cuando llegase al trabajo, ellos estarían allí.

¿ Cómo fue dirigir a Joaquin Phoenix ?
Joaquin es el hombre más encantador que he conocido en mi vida. Nada más empezar, me dijo: “Jacques, yo no soy un actor profesional”. Y, bueno, es difícil tomarse esa afirmación en serio, teniendo en cuenta que lleva delante de las cámaras desde los ocho años… Al final de cada toma, él siempre se quedaba esperando a que te acercaras y le dijeras qué tal había estado y qué cosas tenían que mejorarse para la próxima vez. Incluso después de haberle dicho que todo estaba bien, él seguía teniendo sus dudas.

¿ Cuál es la dinámica entre los dos hermanos, siendo uno más joven que el otro ? 
Me encantaba rodar con ellos dos juntos, especialmente, por lo gigantesco que es John. Y es que, aun así, el que manda es el más joven, como en el paradigma bíblico en que el hermano mayor pierde sus derechos de nacimiento. Además, aún tiene que madurar, algo que acercará el personaje al espectador. Estamos ante dos vaqueros curtidos, que, en el fondo, siguen teniendo poco más de doce años: algo dentro de ellos se quedó congelado en el tiempo. Aunque solo pueden seguir adelante si están juntos, hay algún conflicto de su infancia por resolver… o resuelto de una forma atroz.

El final de la película es irónico y recuerda, en cierto modo, a Dheepan. 
Nunca había grabado una película con tantas escenas fuera de secuencia, pero, aun así, insistí en que el final tenía que ser lo último en rodarse, para que todos lo guardasen en su memoria como la guinda de la película que acabábamos de hacer. Esperé hasta la mañana del último día para tratar algunos aspectos con los actores y que aquello se convirtiese en un cierre de verdad. No se intenta que el final parezca parte de un sueño: está pasando de verdad. Sin embargo, la forma que toma esa secuencia, cómo la grabamos, tiene cierto punto de fantasía. Presentamos una visión muy subjetiva de la forma en que Eli experimenta todas las sensaciones de ese momento.

Hablando de tomas, ¿ Cómo fue colaborar con el cinematógrafo Benoît Debie ? 
Tanto Harmony Korine como Gaspar Noé habían conseguido que admirase el trabajo de Benoît. Ante todo, lo que él quería es que la película se filmase en 35 mm. Él es de los pocos cinematógrafos de hoy en día que lo que buscan es capturar los colores y no quedarse con esa apariencia poco saturada y con predominio de azules que se ha convertido en estándar con las capturas digitales. El resultado fue una paleta de colores oscuros, pero, cuando hay un poco de luz, la imagen se vuelve muy colorida, incluso en exteriores. Intentamos tener presentes aquellos daguerrotipos que se hacían sobre placas de metal en el siglo XIX y que luego se retocaban con algún rojo o verde o —lo que viene muy al caso— con oro.

¿ Se barajó la posibilidad de adaptar visualmente la película al estilo cinematográfico de un western clásico ?
Como ya he comentado antes, ese no es un aspecto que me fascinase. A muchos directores les gusta experimentar las mismas dificultades técnicas o hacer recreaciones, pero yo suelo evitarlo, a menos que me resulte de alguna ayuda. Las imágenes más extraordinarias que he visto en los últimos diez años no estaban en el cine, sino en el arte contemporáneo. Queremos mantener una relación estrecha con lo tradicional, pero las herramientas y la forma en la que se presenta la realidad han cambiado. Esta es una gran paradoja muy propia de nuestros tiempos.

Esta película está dedicada a tu hermano, que falleció con tan solo 25 años. Cuando uno piensa en un hermano, ¿ vuelve inevitablemente a su infancia ?
En mi caso sí. Para una familia en la que solo hay dos hermanos, cuando uno de ellos ya no está, el otro se convierte en hijo único y pasa a ser el mayor. Todas las responsabilidades que antes eran del otro caen ahora sobre tus espaldas: es como recibir una herencia. Te das cuenta de lo cómodo que era refugiarse en él. De repente, te quedas sin las ventajas de ser el pequeño y te enfrentas a todos los inconvenientes de ser el primogénito. Y, además, estás solo.
 ( Fuente del texto: Pressbook-Avalon Distribución )


TRAILER:



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