DIRECCIÓN: Maha Harada
FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO DE LA DIRECTORA: 14 de julio de 1962, Tokio (Japón)
INTÉRPRETES: Yu Aoi, Issey Ogata, Eita Nagayama, Eri Watanabe
GUIONISTA: Maha Harada
MÚSICA: Mamiko Hirai
GÉNERO: drama
DURACIÓN: 109 minutos
SINOPSIS:
Satomi trabaja en un museo de arte cuando recibe un sobre que contiene una misteriosa llave. Abre una habitación cuya existencia desconocía que perteneció a su padre, fallecido en soledad un mes antes. Bajo la influencia de ese pequeño objeto, rememora sus últimos días: un hombre que aparentemente había sido marginado por la sociedad pero que se refugiaba en su devoción silenciosa por la palabra, el arte del té y la belleza sutil. Siguiendo el rastro de su soledad, Satomi descubre lentamente el apacible encanto del mundo de su padre.
No podía faltar la película japonesa en la sección oficial de San Sebastián, y en este caso es una ópera prima de una guionista que adapta una obra propia.
La cinta aborda una historia familiar que tiene como gran protagonista a una mujer que trabaja en un museo, y que se mueve entre el presente y el pasado para ir poco a poco contando una historia en donde el arte, la literatura y la cultura japonesa son parte importante de esas bellas imágenes por Maha Harada.
La película es de ritmo pausado, muy minuciosa a la hora de plasmar en imágenes cada uno de los pasos de Satomi, en su recorrido por descubrir los enigmas familiares poco a poco.
Con imágenes de gran belleza y unos diálogos interesantes aunque en muchos momentos desconecté en las conversaciones sobre referentes de la cultura nipona, en especial en esa tienda llena de libros a los que acude la protagonista para que el chico que trabaja allí le cuente lo que hacía su padre en ese lugar.
Una película que puede tener su público, pero sabiendo que es bastante lenta, por esas referencias a la cultura japonesa y cómo cuenta de manera diferente una historia dramática familiar, sin necesidad de entrar en sentimentalismos artificiales tan habituales en el cine occidental.
PAÍS: España (2026)
DIRECCIÓN: Roberto Bueso
AÑO Y LUGAR DE NACIMIENTO DEL DIRECTOR: 1986, Valencia (España)
INTÉRPRETES: Eduard Fernández, Adam Jezierski, Francesco Carril, Meritxell Calvo, Cristina Plazas, María Maroto, Berta Bolufer, Joan Solé, Sonia Almarcha
GUIONISTAS: Roberto Bueso, Óscar Díaz Cruz
FOTOGRAFÍA: Alex Catalán
MÚSICA: Raquel Sánchez
GÉNERO: drama
PRODUCCIÓN: Mod Producciones, Atresmedia Cine, Misent Producciones
DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Caramel Films
AGENCIA DE COMUNICACIÓN: El Encanto Media
FECHA PREVISTA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 20-noviembre-2026
DURACIÓN: 120 minutos
SINOPSIS:
Después de años distanciados, el célebre escritor y académico Santiago Balmes reúne a sus tres hijos para pedirles un último deseo: pasar las Navidades en la casa donde veraneaban de niños.
El tercer largometraje dirigido por Roberto Bueso es una de las 3 películas españolas que optan a ganar la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, en el que sería la cuarta consecutiva para el cine nacional. Nos encontramos con la película más completa de las filmadas por su director, y lo hace abordando un tema que se ha tratado muchas veces a lo largo de la historia del cine, pero lo hace desde la sencillez e insertando muy bien los elementos de comedia en una situación dramática de fondo.
El punto de partida es el de tres hermanos que se trasladan desde Madrid a una casa al lado de la playa en un lugar paradisiaco de la Comunidad Valenciana, ante el supuesto mal estado de salud de su padre, coincidiendo con los días previos a las navidades, y así poder reunirse muchos años después, y como es habitual en este tipo de tramas salen a relucir las rencillas del pasado, pero todo ello se aborda con unos diálogos creíbles, sin exagerar el tono dramático, y todo ello aderezado con unas situaciones cómicas muy bien introducidas.
Es una película bastante sencilla, que no tiene grandes giros en la historia, y que busca la cercanía a todo tipo de espectadores, con un buen guion que es el punto fuerte de la cinta, junto a las actuaciones, ya que todo el reparto está bien, en especial el 4 veces ganador del Goya Eduard Fernández, que vuelve a estar magnífico, en este caso como Santiago, el padre enfermo.
El otro punto fuerte de la película es el trabajo de Álex Catalán en la dirección de fotografía, que consigue plasmar la belleza natural de ese paisaje paradisíaco, gracias a un gran trabajo de iluminación.
Tiene un gran arranque y una buena parte final, y se vuelve algo monótona en la parte central, pero nunca aburre porque siempre tiene algún diálogo interesante, en ese intento de reconciliación familiar, en donde salen a la luz las envidias, los recuerdos y lo difícil que es cerrar las heridas del pasado.
Una película muy recomendable, que podría tener presencia en el palmarés de la sección oficial, y que ojalá tenga éxito cuando se estrene dentro de dos meses en los cines españoles.






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