domingo, 24 de octubre de 2021

PETITE MAMAN (2021)


LAS FANTASÍAS E ILUSIONES DE NELLY


PAÍS: Francia (2021)
DIRECCIÓN: Céline Sciamma
FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO DE LA DIRECTORA: 12 de noviembre de 1980, Pontoise (Francia)
INTÉRPRETES: Joséphine Sanz, Gabrielle Sanz, Nina Meurisse, Stephane Varupenne, Margot Abascal, Florès Cardo, Josée Schuller, Guylène Péan
GUIONISTA: Céline Sciamma
FOTOGRAFÍA: Claire Mathon
MÚSICA: Jean-Baptiste de Laubier (Para One)
GÉNERO: drama
PRODUCCIÓN: Lilies Films, MK2 Films, France 3 Cinéma, La Région Île-de-France, Canal+, Ciné+, France Télévisions
DISTRIBUIDORAS EN ESPAÑA: Avalon Distribución, Elástica Films
AGENCIA DE COMUNICACIÓN: Trafalgar
DURACIÓN: 72 minutos


SINOPSIS:

Nelly tiene 8 años y acaba de perder a su abuela. Mientras ayuda a sus padres a vaciar la casa en la que su madre creció, explora con intriga el bosque que la rodea, donde su mamá solía jugar de pequeña. Allí Nelly conoce a otra niña de su edad y la inmediata conexión entre ambas da paso a una preciosa amistad. Juntas construyen una cabaña en el bosque y, entre juegos y confidencias, desvelarán un fascinante secreto.
A pesar de las circunstancias familiares, el viaje se convierte en una emocionante aventura para Nelly, quien descubrirá maravillada el universo de su mamá cuando era pequeña, y podrá conectarse con ella de una forma mágica e inusual.
 (fuente de la sinopsis, del cartel y de las imágenes: Trafalgar)
 (fuentes de la información de la película: Filmaffinity, Avalon Distribución, Trafalgar, Elástica Films, Zinemaldia, IMDb)


CRÍTICA:
Si hay una cineasta actual que representa el cine de autor esa es Céline Sciamma, con una carrera hasta el momento perfecta con 5 largometrajes de una gran sencillez y sensibilidad que, exceptuando "Retrato de una mujer en llamas" (la más sofisticada y con un mayor despliegue de medios técnicos y artísticos), se adentra en las inquietudes de la infancia y adolescencia, sus sentimientos, emociones, inquietudes y primeros escarceos románticos.
La película se presentó en la pasada edición del Festival de Berlín y en nuestro país en la sección Perlas del Festival de San Sebastián, en donde ganó el premio del público a la mejor película de la sección. Una habitual del Zinemaldia y de esa sección, en donde se han integrado su tres últimas películas.


Sciamma es directora y guionista, y tiene mucho talento a la hora de escribir esas historias tan brillantes, en algunos casos para otros proyectos en los que no está al frente, como el de esa película de animación tan realista sobre el mundo de la infancia titulada "La vida de calabacín (2016)", pero también en descubrir jóvenes talentos como a Adéle Haenel en "Water Lillies (2007)" o Zoé Héran en "Tomboy (2011)".
La película tiene como protagonista a una niña llamada Nelly a la que vemos en el prólogo despidiéndose de los ancianos de una residencia, para abandonar ese lugar junto a su madre con los objetos personales de su abuela materna, que acaba de fallecer. A partir de ese momento la historia se traslada a la casa de la fallecida en la pequeña va a pasar unos día con sus padres para terminar de vaciar esa casa en la que vivía su abuela antes de ir a la residencia, en donde nació y creció su madre.


En ese lugar, y con un punto de partida dramático y realista, es donde Sciamma nos regala una pequeña fábula fantástica de poco más de una hora de duración, en donde los deseos y sueños de Nelly se hacen realidad, en una especie de cuento de hadas mágico, sin necesidad de muchos diálogos ni de grandes giros. Una película que tiene un buen guion, llena de pequeños detalles a descubrir, que funciona como una película de emociones, con un gran trabajo en la dirección por parte de Sciamma, y con una dirección de fotografía por parte de Claire Mathon, la habitual de las películas de la directora francesa, que ganó el César por "Retrato de una mujer en llamas" y hace unas semanas el premio en San Sebastián por su trabajo en "Undercover".
Me parece un acierto la ausencia casi total de la música e incluso la que escuchamos en el prólogo, pero me parece innecesaria cuando la escuchamos en la escena del lago con las dos niñas en la lancha hinchable. El responsable de la banda sonora es el habitual de las películas de Sciamma, el compositor Jean-Baptiste de Laubier (Para One).


El gran descubrimiento es el de las dos niñas hermanas en la vida real como Joséphine y Gabrielle Sanz que interpretan a Nelly y Marion respectivamente, que se mueven con una gran naturalidad en ese bosque perteneciente al parque natural Regional del Vexin, cercano a París. Completan el reparto Nina Meurisse y Stéphane Varupenne como los padres de la protagonista.
Una película que gustará a los que disfrutaron con los trabajos anteriores de la directora, pero también a los que les guste el cine sencillo, aunque hasta el momento no han visto ninguna de sus largometrajes, en una oportunidad perfecta para adentrarse en los universos tan particulares de Sciamma.

LO MEJOR: La sencillez del relato. 
LO PEOR: El empleo de la música en la escena del lago.

CRÍTICAS EN BLOGS ESPECIALIZADOS:

Guillermo Navarro en Habladecine

Pedro de Frutos y Guillermo Navarro en Estrenos de Cine

Pedro de Frutos en El Ónfalos

Pedro de Frutos en Coveralia

Eduardo Casanova en Destino Arrakis




PODCASTS:


 



LA GÉNESIS DE LA PELÍCULA:
La historia de Petite maman se me ocurrió mientras escribía Retrato de una mujer en llamas. Su sencillez y su obviedad me visitaban regularmente y soñaba con ella de vez en cuando, como un futuro muy tierno y seguro. De esa forma, la película creció discretamente y comencé a escribirla al final de la gira internacional de Retrato. El primer confinamiento lo detuvo todo. Cuando volví a abrir el archivo en junio con la idea de reanudar la escritura y redescubrir la primera escena del guión (el adiós de una niña pequeña a los residentes de un hogar de ancianos), pensé que la película aún era relevante y que quizás ahora era incluso más urgente, sobre todo porque habla de los niños. Ellos han experimentado una impresionante avalancha de convulsiones y retos colectivos en los últimos años. 
Aunque los políticos nunca se hayan dirigido oficialmente a los niños, ellos lo han experimentado y entendido todo. Me parece fundamental incluirlos, darles protagonismo, mirarles y colaborar con ellos. La película se basa en una idea muy simple: el encuentro y la amistad entre una niña y su madre infantil. La exploré y la contemplé como si poseyera algún poder mágico. Sentí que estaba pensando en un nuevo modelo de situación; que esta situación pertenece a todo el mundo y que iba a ofrecer mi interpretación íntima. Imaginarse en una relación con uno de tus padres siendo niños es una situación con la que todos podemos jugar, soñar sobre tu propia historia, extraer nuevas sensaciones o imágenes de ella, confirmar o reinventar una relación. Es infinito como mecanismo de intimidad. Me gustó mucho trabajar sobre esta idea, fue conmovedor y divertido. La película está repleta de este entusiasmo, espero.
 (fuente del texto: pressbook-Trafalgar)


TRÁILER:

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