domingo, 6 de febrero de 2022

DRIVE MY CAR (2021)


BUSCANDO EL EQUIBRIO EMOCIONAL


PAÍS: Japón (2021)
DIRECCIÓN: Ryûsuke Hamaguchi
TÍTULO ORIGINAL: Doraibu mai kâ
FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO DEL DIRECTOR: 16 de diciembre de 1978, Kanagawa (Japón)
INTÉRPRETES: Hidetoshi Nishijima, Toko Miura, Reika Kirishima, Yoo-Rim Park, Dae-Young Jin, Sonia Yuan, Masaki Okada, Perry Dizon
GUIONISTAS: Ryûsuke Hamaguchi, Takamasa Oe
BASADA EN: el relato corto "Drive My Car in Men Without Women" escrito por Haruki Murakami, y publicado en 2017
FOTOGRAFÍA: Hidetoshi Shinomiya
MÚSICA: Eiko Ishibashi
GÉNERO: drama
PRODUCCIÓN: Bitters End, C&I Entertainment, Culture Entertainment, Drive My Car Production Committee, Asahi Shimbun
DISTRIBUIDORAS EN ESPAÑA: Elástica Films, Filmin
AGENCIA DE COMUNICACIÓN: VasAver
DURACIÓN: 179 minutos
PREMIOS: 57 premios, incluyendo tres en el Festival de Cannes de 2021 y uno en los Globos de oro de 2022



SINOPSIS:
Yusuke Kafuku, actor y director de teatro, aún incapaz de lidiar con su pasado, acepta dirigir Tío Vania en un festival de teatro en Hiroshima. Allí conoce a Misaki, una joven introvertida que será su chófer. En sus idas y venidas comienzan a surgir las confesiones y a desvelarse los secretos de sus misteriosas vidas.
 (fuente de la sinopsis y del cartel: VasAver)
 (fuentes de las imágenes: VasAver, IMDb, Sensacine)
(fuentes de la información de la película: Filmaffinity, VasAver, IMDb, Elástica Films)


CRÍTICA:
Podemos decir que Ryûsuke Hamaguchi es uno de los mejores directores y una de las grandes voces del séptimo arte contemporáneo, pero le ha costado llegar a estos niveles. Ya desde sus comienzos con su opera prima "Passion" se le veían buenas maneras. Pero donde de verdad dio el salto fue con "Happy Hour" una película de cinco horas, donde el director nos mostraba cómo cuatro amigas participaban en un taller para mejorar el equilibrio. Después vinieron otras películas como "Asako I & II" y "La ruleta de la fortuna y la fantasía" estrenada hace unos meses. 
Ahora llega a la cartelera " Drive my Car", una película basada en un relato corto de Haruki Murakami. La cinta fue presentada en el Festival de Cine de Cannes, donde obtuvo el premio al Mejor Guion. Aquí en nuestro país la pudimos en el Festival de Cine de San Sebastián, dentro de la Sección Perlas.


La historia se centra en Yusuke Kafuku, que, tras la muerte de su esposa y musa, asume su nueva responsabilidad como director de teatro para un festival en Hirosima. Durante los encuentros para preparar la representación multilingüe de "Tio Vanya" de Antón Chéjov, uno de los integrantes de la compañía cuestiona el mucho tiempo que dedican a releer una y otra vez la obra con apenas cambios de matices, en una estrategia que no parece hacer progresar en los ensayos. Pero poco a poco vamos viendo cómo tanto esfuerzo dará su resultado. La película fluye desde la escena inicial como un guante de seda, o con el trayecto a bordo de un coche rojo conducido por una joven, maestra del volante. Ambos personajes tienen traumas y la incomunicación y soledad están presentes en su día a día. Pero en el cine japonés, los grandes traumas o enfados casi nunca se expresan en voz alta. Pero bajo la superficie de aparente calma se mueven unas corrientes emocionales que acaban atrapando al espectador.


En mi opinión tengo que decir que salí del cine completamente entusiasmado, ante una de las mejores películas que he visto en muchos años. El guion es exquisito y todo su desarrollo está hilvanado de forma maravillosa. No había visto algo igual, de cómo el director nos muestra esa sensación de dolor y culpa que llevamos los seres humanos dentro de nosotros. La película no es para todo tipo de público, tiene su complejidad y necesita que el espectador ponga de su parte y la vea con la mente despejada y dejándose llevar. Me quedé con ganas de más y, sobre todo, me llegó al alma cómo culmina con una de las puestas en escena de "Tio Vanya" más sobrecogedoras nunca vistas. La película visualmente es un regalo. Esperemos que, por el bien del cine, sigan llegando relatos como este, por favor.
Puntuación: 10/10


LO MEJOR: Los viajes en coche y la relación que se forma entre los dos protagonistas.
LO PEOR: Nada.
(crítica escrita por Christopher Laso)

CRÍTICAS EN BLOGS ESPECIALIZADOS:

Christopher Laso en Habladecine

Pedro de Frutos en Estrenos de Cine

Pedro de Frutos en El Ónfalos

Ricardo Pablo López en Destino Arrakis

Eduardo Bernal en Cinezin

Vanesa Lorenzo Vivas en Faces on the Box

Mafer González en Cinema Ad Hoc


PODCASTS:


 


COMENTARIOS DEL DIRECTOR:
Hay tres motivos por los que quería hacer una película basada en el relato de Haruki Murakami Drive My Car.
El primero son Kafuku y Misaki y las interacciones entre estos dos personajes tan intrigantes. Todas ellas tienen lugar dentro del coche. Esas charlas me recordaron conversaciones profundas que he tenido que solo surgen en ese espacio tan íntimo y en movimiento. Al estar desplazándose de manera constante, no estás realmente en ningún lugar, y a veces ese espacio nos ayuda a descubrir aspectos de nosotros mismos que nunca hemos mostrado a nadie o pensamientos que no sabíamos cómo verbalizar.
El segundo es que el relato trata de la actuación. Actuar es tener múltiples identidades y es, por así decirlo, una forma de locura aceptada por la sociedad. Trabajar en ello es, obviamente, extenuante y a veces incluso causa que la persona acabe colapsando, pero conozco a gente que no tiene más remedio que hacerlo. Es gente que se cura gracias a esa locura, para ellos es lo que les permite seguir viviendo. Este tipo de actuación como “forma de sobrevivir” es algo que me interesa desde hace mucho tiempo.
El último motivo es el personaje ambiguo que vemos en Takatsuki y la manera en que se representa su “voz”. Kafuku está bastante seguro de que Takatsuki se acostaba con su mujer antes de que esta falleciera, y dice de él que “su capacidad de interpretación era limitada”. Pero un día Takatsuki descubre el punto ciego de Kafuku: “Si uno desea ver en serio a los demás, no le queda más remedio que observarse en profundidad, de frente, a sí mismo”. El motivo por el que este comentario, bastante estereotípico, afecta a Kafuku, es que siente que es una “verdad” que nunca podría haber alcanzado por sí mismo. “Sus palabras resonaron como algo puro, salido del alma. Era evidente que no estaba actuando”.



Al leerlo pensé: “Conozco estas voces. Las he oído en la vida real”. Es más, sabía que, una vez oyes una voz como esa, te resulta imposible volver a ser la persona que eras antes y te sientes obligado a responder a lo que te está pidiendo. El relato no profundiza en lo que ocurre después y sentí que la respuesta de Kafuku quedaba en el aire.
Cuando empecé a trabajar en la adaptación de este relato tan plagado de elementos fascinantes mi objetivo era dejar que estas preguntas y respuestas se desarrollaran como una cadena de “voces” que contienen la verdad, como se ve en la historia, hasta llegar a la respuesta final de Kafuku. También quise crear una experiencia que permitiera a la audiencia sentir de manera continua e intuitiva la verdad a través de la ficción que es la actuación. ¿Consigue ese objetivo la película Drive My Car? No lo sé. Creo que la respuesta a esa pregunta es algo que no sabremos en mucho tiempo. 
Lo que puedo decir en este momento es que el tiempo que pasamos grabando fue muy feliz. Todos los personajes, comenzando por Kafuku (interpretado por Hidetoshi Nishijima), expresan dolor, pero lo que yo sentí que emanaba de cada actor durante la grabación fue el placer de actuar. ¿Cuál de los dos acabó captando la cámara? Tengo muchas ganas de ver cómo interpreta y reacciona la audiencia a esta película.
 (fuente del texto de la entrevista: dossier de prensa-VasAver)


TRÁILER:


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